miércoles, 25 de febrero de 2015

MANTENIMIENTO DE PERSIANA





 








Cuando nos planteamos temas sobre el mantenimiento de persiana o sobre como limpiar las persianas, puede suceder  que nos encontremos con dificultades inherentes a este tipo de instalación que no sabemos bien como abordar. Es por ello que en este artículo analizaremos los problemas con los que nos encontraremos para su conservación y limpieza habitual, así como las soluciones que ofrecemos.

Para la limpieza habitual de las persianas por las caras externa e interna usaremos un limpiador multiusos del hogar que no sea agresivo con el material del que estén hechas las persianas o bien simplemente con agua y un jabón suave, secando posteriormente el exceso de agua con un paño. En el caso de que tuvieramos una mancha resistente procederíamos a tratar de eliminarla mediante el empleo de un producto más potente, como puede ser alcohol de quemar, aguarrás o algún producto más específico para el aluminio como el Aluclean o el Lacanet, poniendo una pequeña cantidad en un paño, frotando la zona a tratar y secando bien. Si el material de la persiana es aluminio lacado o plástico no hay que usar NUNCA disolvente, puesto que puede dañar la pintura o el plástico al ser un producto muy agresivo.


Para eliminar la dureza al bajar de la persiana y los ocasionales chirridos que pueda proferir por esta causa, procederemos por la forma más simple que es la de aplicar un poco de lubricante en las guías, de arriba a abajo, de forma que la zona de rozamiento quede bien lubricada. Es recomendable hacerlo cada cuatro meses, para alargar así la vida útil de nuestras persianas. Si se usa aceite para lubricar es mejor que sea en spray, ya que así evitaremos excesos innecesarios de lubricante. Otra alternativa es usar un lubricante a base de siliconas, que nos dará también buen resultado pero cuyo precio en el mercado es más alto. Desaconsejamos el empleo de grasa en la lubricación de las guías, puesto que la suciedad se adhiere a ella  con más facilidad que con las alternativas antes mencionadas.


En el caso de los elementos que nos permiten subir o bajar la persiana (ya sea cinta, torno o pulsadores), estos requieren menos cuidados , ya que suelen ser elementos robustos, pero no por ello debemos descuidarlos en exceso.

Si nuestra persiana es de cinta, el limpiar la suciedad de la misma puede ser algo problemático, puesto que por su propia naturaleza son un elemento que se toca muy a menudo, así que el que llegue a ensuciarse con el paso del tiempo es algo prácticamente inevitable. Por ello, si ha caído alguna mancha procederemos a limpiarla con un detergente no agresivo con la cinta, cepillando después con un cepillo suave, haciendo a ser posible antes una prueba en algún lugar no visible.

Si la persiana es de torno, la hermeticidad del cajón en el que va insertado el cable nos hace inviable el acceder a él para llevar a acabo un mantenimiento profundo, por lo que el mantenimiento se limitará a lubricar ligeramente la zona de rotación de la manivela para evitar su agarrotamiento y oxidación.

Para un buen mantenimiento además de lubrificar guias y soportes, repasaremos los elementos accesorios como el recogedor de la cinta, el rodillo pasacintas y los diversos elementos interiores del cajón de la persiana. Para sacar la tapa de registro en una persiana de aluminio con un tornavís plano pequeño saque la punta de la goma y tire de ella para sacarla. Con una ventosa agarre la tapa de aluminio y tire primero hacia un costado y luego hacia fuera. Sacando la tapa de persiana podrá comprobar el estado del eje y sus soportes, lubrificando también esas partes antes de volver a colocar la tapa de aluminio en la misma posición anterior. Comprobaremos el anclaje del eje y su desgaste, así como que no tenga demasiado "juego". Comprobaremos también el desgaste de los soportes del eje así como los tirantes y flejes de la persiana. Cambiaremos todos los elementos desgastados o rotos evitando así reparaciones más costosas, aunque si no es un buen manitas o la reparación y sustitución de elementos es complicado será mejor siempre llamar a un profesional.

Si la persiana es eléctrica, revisar las conexiones y el cableado interior para que no obstaculice el paso de la persiana. Además en el caso del mando hemos de tener en cuenta el nivel de la pila para sustituirla en el momento en que se agote. 


Por último recordar que si su persiana es de pvc y le da asiduamente el sol (orientación norte) tiene tendencia a deteriorarse y agrietarse, rompiéndose la persiana por las lamas superiores. Por ello hay que vigilar este aspecto en las persianas de pvc y es recomendable cambiarlas por persianas de aluminio, más aislantes, ligeras, duraderas y resistentes.

Si quiere resolver sus dudas o para presupuestos o venta de recambios para carpinteria de aluminio, contacte con nosotros a través del formulario adjunto al inicio de este blog.

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